Las líneas del agua, Temps de Flors

Girona

La muestra Girona, temps de flors, que tiene lugar en el Barri Vell de Girona, da la bienvenida a la primavera con unas espectaculares exposiciones mediante plantas y espacios florales.

Esta exposición convierte en singulares jardines ornamentales los distintos monumentos, patios y rincones urbanos. El visitante se encuentra ante un fabuloso concierto de colores,  aromas y texturas que le acerca al patrimonio cultural de esta ciudad catalana.

Una de las exposiciones de este año 2013 ha sido “las líneas del agua” de ESPAIsatge http://espaisatge.wordpress.com/.

El conjunto de la instalación pretende un paseo táctil que evoque las sensaciones de los campos de carrizo (=Phragmites australis) de los humedales.

La calle se entiende así como un río de gente donde el carrizo se presenta como huella de la presencia del agua y testigo de los valores mediambientales de estos ecosistemas, acompañando al visitante, y envolviéndolo con su color, su textura y su fragilidad, en contraste con la dura e impremeable piedra de la ciudad.

En los humedales de agua dulce crece abundantemente el carrizo (Phragmites australis). De esta caña, que puede hacer hasta 3 metros de altura, brota una inflorescencia parecida a un plumero. Tiene un aspecto de tacto suave. La belleza de esta inflorescencia no la encontraremos en la forma o el color de un único ejemplar, sino en las extensiones densas que forma la comunidad del carrizal.

Los carrizales muestran un mar de flores mecidos por el viento. Un paisaje de sutiles sensaciones táctiles y visuales en el que se mezclan elementos como el agua, la tierra y el aire.

La fragilidad de estas comunidades la convierte en una especie en peligro ante otras invasoras, como la caña (=Arundo donax). De este modo la instalación pone en valor la sutil belleza del carrizo, una planta poco común en jardinería  y de gran valor medioambiental como planta fitodepuradora.

Las ciudades son prácticamente impermeables. Los suelos de hormigón piedra evitan el drenaje del agua en el interior de la tierra imposibilitando la vida vegetal y el desarrollo de sistemas naturales. El carrizo y otras plantas semejantes ya no pueden vivir en estos entornos.

Traer el carrizo a la ciudad pone de manifiesto la artificialidad del ciclo del agua, la mala gestión y el escaso aprovechamiento del agua, en las ciudades. Cuando llueve el agua rebota contra la impermeable piedra y discurre por el pavimento o canalizaciones hasta el río y el mar, conectando los ecosistemas a escala global.

Las líneas del agua (de día) Las líneas del agua (de noche)

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